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receta jabon para fregar

Cómo hacer jabón para la cocina: la alternativa ecológica que funciona de verdad

¿Cuántos productos de limpieza tienes debajo del fregadero ahora mismo? Lavavajillas, multiusos, limpiador de baño, de vitrocerámica, quitagrasas… Cada uno en su bote de plástico, con su lista de ingredientes que nadie entiende y un precio que no para de subir.


Existe otra forma. Y no es nueva: durante siglos, las casas se limpiaban con un solo producto hecho a mano. Sin etiquetas confusas, sin microplásticos, sin residuos químicos en los platos y el agua.


Por qué el jabón artesanal limpia mejor


El jabón sólido tiene una receta comprobada por siglos:

aceites vegetales + sosa cáustica = jabón + glicerina.


Nada más.


¿Y los detergentes comerciales? Son en su mayoría agua — el resto, una mezcla de surfactantes agresivos, conservantes, colorantes y fragancias sintéticas.


El jabón sólido casero es un concentrado puro. No penetra en las superficies, quita bien la grasa, los olores y es muy universal. Un producto sustituye 3-4 botellas comerciales.


Y aquí viene lo que sorprende a mucha gente: se aclara completamente con muy poca agua. No deja residuo en la vajilla, no se queda impregnado en las superficies, ni en las tablas de madera. Solo limpia.


¿Y la sosa cáustica? ¿No es peligrosa?


Es el ingrediente que más dudas genera — y con razón, hay que manejarlo con precaución. Pero hay algo importante que entender: en el jabón final no queda sosa libre.


Durante la saponificación, la sosa reacciona completamente con los aceites y se transforma. El producto final es jabón y glicerina. Es suave con la piel, seguro y 100% biodegradable.


Lo que empezó como un ingrediente agresivo se convierte en algo que puedes usar con las manos todos los días.


Jabón para la cocina vs. lavavajillas comercial


El jabón artesanal para el hogar no pretende ser igual que el lavavajillas del supermercado. Es diferente — y en muchos aspectos, mejor:


  • Desengrasa de forma eficaz
  • No contamina el agua con surfactantes sintéticos ni fosfatos
  • Es seguro para pieles sensibles — sin perfumes artificiales ni irritantes
  • Dura meses — un tarro de 150 ml aguanta con uso diario normal mucho más que un bote de lavavajillas
  • Sustituye varios productos a la vez: sirve para vajilla, encimeras, baño, manchas de ropa y manos sucias


Y si lo viertes en un tarro de cristal o cerámica que ya tenías en casa, ni siquiera genera envase nuevo.


Para qué sirve exactamente


Un jabón bien formulado para el hogar puede hacer mucho más de lo que imaginas:

  • Fregar platos y utensilios de cocina
  • Limpiar encimeras, vitrocerámica y baño
  • Quitar manchas de ropa a mano
  • Limpiar calzado, incluso blanco
  • Eliminar olores en manos después de cocinar o trabajar
  • Lavar juguetes de los niños con seguridad


La clave está en la fórmula: según los aceites y los aditivos que uses, obtienes un jabón más duro, más suave, más abrasivo o más desengrasante. Es ese nivel de control el que no te da ningún producto industrial.


La receta de jabón para fregar en tarro


Esta es la receta más sencilla para empezar. Se vierte directamente en un tarro de postre de cerámica o vidrio con boca ancha (100–150 ml) y está listo para usar en 3–4 días.


Para 2 tarros (~250 ml en total):


  • Aceite de coco: 135 g
  • Aceite de oliva: 35 g
  • Sosa cáustica (NaOH): 30 g
  • Ácido cítrico: 3 g
  • Agua destilada: 55 g


Todos los ingredientes los encuentras en supermercados o droguerías.


⚠️ Para preparar esta receta necesitas conocer el proceso completo: el orden de mezcla, las temperaturas, las medidas de seguridad y cómo saber cuándo está listo. Si no tienes conocimientos ni experiencia previa en hacer jabones, te he preparado una guía.


¿Quieres hacerlo bien desde el principio?


He reunido todo lo necesario en una guía completa en PDF: el proceso paso a paso, consejos de seguridad, recetas adicionales para usos concretos (ropa blanca, manos muy sucias, quitaolor y quitagrasa) y una tabla de aditivos para personalizar cualquier fórmula.


Está pensada para quien empieza desde cero — y también para quien ya hace jabón y quiere explorar nuevas posibilidades.


👉 Descarga la guía completa aquí